Uno de los puntos más importantes para un óptimo aprendizaje en los niños es la capacidad de atención y concentración que pueden tener. Sin embargo, hoy en día nos encontramos con niños a los que les cuesta poder prestar atención a ciertos aprendizajes que van adquiriendo del medio debido a la cantidad de estímulo externos, el elevado número de demandas e informaciones nuevas que les inundan cada día puede llevarlos a una dispersión atencional que puede provocar una disminución de su concentración y desencadenando problemas educativos como emocionales.

 Así, en numerosas ocasiones, aprender a mantener la atención y la concentración tanto en la escuela como en casa, puede suponer todo un reto para ellos.

¿Pero qué es la Atención?

 La atención es la capacidad de percibir determinados estímulos según las exigencias del medio, la cual está presente en todo ser humano y que lo hace consciente de su entorno y de los sucesos que se llevan a cabo.

Gracias a la atención, los niños son más receptivos a los sucesos del ambiente, centran su mente mejor y hacen que lleven a cabo una gran cantidad de tareas de forma más eficaz.

¿Cuáles son los Tipos de Atención más usados?

  • Atención selectiva

 Es la capacidad que tienen los niños para de poder seleccionar y focalizar la atención determinada en un estímulo concreto o tarea determinada.

  • Atención dividida

Es la capacidad de atender y procesar dos o más estímulos simultáneamente. Por ejemplo, jugar en la computadora y a la vez escuchar música.

  • Atención Alternada

Es la capacidad de cambiar el foco de atención de un estímulo a otro. Por ejemplo, leer instrucciones para armar un muñeco con legos e ir armándolo.

  • Atención Sostenida

Hace referencia a cuando un niño tiene que utilizar la atención durante un largo periodo de tiempo. Por ejemplo, al jugar a un videojuego completo, terminar una hoja de aplicación de algún curso.

“La capacidad de atención determina de forma importante el aprendizaje del niño”

¿Cómo estimular y favorecer la atención de los niños?

Cuando hablamos de estimular la atención, podemos notar que existen muchas posibilidades, ya que, para ellos en muchas ocasiones no todas las tareas y actividades les resultan divertidas o atractivas, por lo cual, no es funcional esperar a que la actividad les guste. Por ello, consideramos importante que tanto en casa como en la escuela puedan aprender diferentes herramientas y consejos prácticos para mejorar la atención y la concentración.

¿Qué podemos trabajar con nuestros niños?

  • Marcar tiempos: Es necesario establecer un tiempo para realizar cada tarea o actividad y que se exija.
  • Organizar tareas: Conviene realizar las tareas más difíciles cuando el niño esté más descansado.
  • Intercalar descansos: El proceso de atención sigue una curva que suele decaer con el tiempo. Por ello, es importante intercalar intervalos de tiempo de descansos para recuperar la atención y concentración.
  • Sintetizar y resumir: Cada información e instrucción dada a los niños debe ser concisa y clara. Aquí las maestras al terminar una clase, puede hacer un breve resumen con los puntos más importantes.
  • Integración Visual: El niño debe completar una imagen o un dibujo que está parcialmente borrado.
  • Identificación de intrusos: Son actividades en las que el niño debe de identificar entre un conjunto de figuras cual es la que no debería estar y decir el porqué.
  • Laberintos: son actividades muy fáciles de encontrar, que presentan diferentes niveles de dificultad y con las que incluso podemos participar con el niño haciendo competiciones.
  • Rompecabezas: Es una actividad ideal para trabajar juntos, y con la que los niños no notarán que están trabajando, sino jugando. Los hay en forma de cubos para los más pequeños, de temas que le interesen y con un número adecuado de piezas y realmente enormes para aquellos que ya sean mayores, en 3D, con formas, etc.
  • Pupiletras: Es una actividad genial para pasar tiempo en familia, con la que todos os divertiréis y con la que los niños trabajarán sobre su atención.
  • Parejas o Memoria:juegos de memoria en los que los chicos deban buscar parejas idénticas.
  • Construcción:los juegos de construcción o en los que hay que seguir una serie de pasos o pautas para construirlo, son muy beneficiosos para trabajar el control de los impulsos, las instrucciones y el control inhibitorio, ya que en ellos debemos seguir los pasos indicados para obtener el resultado obtenido.

 Referencias bibliográficas:

Fuentes, L. y García-Sevilla, J. (2008). Manual de psicología de la atención: una perspectiva neurocientífica. Madrid: Síntesis.

Gorfein, D. S., y McLeod, C. M. (2007). Inhibition in cognition. American Psychological Association.

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